Costumbres Antiquísimas



Costumbres antiquísimas


Hace muchos años, yo diría antes de los años 50' en los Estados Unidos y por ende en gran parte del mundo, los consumidores adquirían los productos en forma racional, vale decir, que existía esa tendencia sana a estar ubicado en el lugar que le tocaba. Así como por ejemplo, un niño leía una revista que apenas costaba 10 ctvos. y se mantenía entretenido o mismo en mi infancia en Mar del Plata (en los años 80'), donde una revista usada comprada en la calle, bastaba para pasar una tarde imaginando las grandes aventuras de los personajes de ficción y nos devorábamos esas revistas. Las familias, eran felices con lo que tenían y trabajaban para poder tener ese sustento. Se adquiría lo que se necesitara y hasta se comía casero y bien.

Si la situación económica no ayudaba, la gran labor de las amas de casa hacían "estirar" el sueldo hasta que se cobrara nuevamente y se recomponía la situación. Recuerdo las salidas los sábados al mediodía para almorzar en familia luego que mi papá cobrara su sueldo mensual. Era un momento para salir y pasarla en familia. Lamentablemente no recuerdo el nombre del restaurante pero hoy en día está ubicada La Jirafa Azul.

Volviendo al tema, en esas épocas felices, si bien existía la publicidad y tal vez por la situación política de nuestra nación Argentina y por los vaivenes económicos de una familia de clase media, no nos educamos en la necesidad consumista de poseer, de querer acaparar todo y no liberarse. Las cosas eran simples, no puedes comprarlo, no lo tienes.

El origen de la necesidad.


Pero volviendo a la historia, en la Segunda Guerra Mundial, un señor llamado Joseph Goebbels, aprovechó la situación de un pueblo alemán masacrado por los problemas económicos de la post guerra - la 1° Guerra Mundial  y el tratado de Versalles - que  tuvo que pagar el precio de la derrota cediendo las ganancias de sus productos manufacturados a tal punto de no poder tener aunque sea las más básicas prestaciones personales y hasta sufrir el hambre en carne propia.

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El estado debía hacer frente a esta situación terrible, pero justamente por la firma de ese tratado, debía cumplir a rajatabla y sin poder decir una sola palabra. Pero la clase media - que los políticos olvidan que son el motor de la economía - es la que dijo basta. Imagínense al típico oficinista alemán, que llega a su casa luego de su jornada de 9 - 10 horas (porque lo que excedía a las 8 hs., lo donaba al país, es decir no lo cobraba) y esto si todavía tenía empleo, quería disfrutar de su Rostbratwurst (salchicha típica alemana) y una pinta de cerveza para terminar el día leyendo el diario sentado en su sillón calentándose al fuego. El problema era que no podía ni comer su plato favorito, ni tomar su cerveza y el carbón y la leña, estaban racionalizados por lo cual escaseaban. Esta situación llevó al alemán promedio a levantarse para poder mejorar su situación y "recuperar su lugar de confort"

Ahí que después de las promesas de Hitler y la campaña de propaganda política del régimen Nazi, hicieron que el  hombre promedio cometiese actos terribles y apoyar luego al movimiento por miedo a perder su condición y más tarde su vida cuando se dieron cuenta de qué se trataba esta forma de gobierno autoritaria.

Luego que la OTAN se repartiera la "torta" junto con Rusia, se aplicaron los principios de Goebbels para "generar en la psiquis de una persona, la necesidad de adquirir algo que no le sirve y que a la larga va a descartar". Pero esa necesidad está estudiada y genera - bien explotada - ganancias astronómicas. Nace así la publicidad.

Aquello que no necesito pero deseo.

 

 La definición de la publicidad en el diccionario de la Real Academia Española sería:



1. f. Cualidad o estado de público. La publicidad de este caso avergonzó a su autor.

2. f. Conjunto de medios que se emplean para divulgar o extender la noticia de las cosas o de los hechos.

3. f. Divulgación de noticias o anuncios de carácter comercial para atraer a posibles compradores, espectadores, usuarios, etc.



Nos quedamos con la segunda y tercera definición. Según la segunda definición, los medios que se emplean para divulgar una noticia o hechos y agrego "pequeñas historias" que es lo que nos "cuenta" una publicidad. Nos involucra y hace que nosotros tomemos la decisión de cambiar las cosas para satisfacer esa necesidad que teníamos dormida. Antes cuando no nos dábamos cuenta que nuestros zapatos estaban viejos y fuera de la moda, tal vez no les dábamos importancia. El detalle es cuando una vecina o amiga o compañera de actividades, nos lo hace notar. Tal vez, se vean un poco viejo, pero la vergüenza de la mirada del otro hace que actuemos de una manera distinta para que seamos parte del montón que necesita "encajar" en la sociedad.

Por otra parte y según la tercera definición eso que nos anuncian siempre es más bonito y novedoso. Ese olor a nuevo, activa el cerebro y produce las dopaminas y nos sentimos... ¡guau! Súper bien... lo tengo ...

Pero esto dura un tiempo, hasta llegar a preguntarte ¿Para qué lo compré? y lo dejas de lado.
Parte de la culpa la tiene las telecomunicaciones y la inmediatez.  Para unos casos buena para otros... Esta nueva tecnología, te avasalla, te toma y te muestra en tu cara la necesidad que tienes de cambiar tu pobre coche porque es viejo; o tal vez de comprarte un reloj de los 80' porque está a la moda. ¡Si tu reloj está bonito y te dice la hora!

Muchos chicos no saben que el televisor era una caja boba y que en algunos casos eran inmensos y pesados e ineficientes en muchos casos, pero el cambio de formato a plano (led) cuando disponías de una TV que funcionaba bien y cumplía su función sin embargo fueron reemplazados por la influencia social. Al igual que tantas otras cosas. Recuerdo que algunos compañeritos de la escuela, preguntaban si tenía esto otro o no. Por ejemplo: las cartucheras. Si se abrían compartimentos como las de Mazinger Z que se abrían por un lado o tenían no

se cuántos compartimentos.   Resultado de imagen para televisión antigua

La competencia ridícula con el vecino para ver quién tiene la cortadora de césped más grande o llamativa, etc.

El tema de la obsolescencia, es muy amplio y lo tocaré más adelante.

Comenten qué opinan del consumo, en qué nos beneficia, ¿genera nuevas oportunidades?

Gracias.

 







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